Desde chico, Luis Vizcaíno tenía un objetivo claro: algún día tener su propio gimnasio. Hoy, ese sueño tiene nombre: Límite Zero.
Con constancia, ambición y la decisión de intentarlo todos los días, fue avanzando hasta hacerlo realidad. En ese camino, accedió a un crédito de la Línea Bicentenario de la Fundación Agencia de Desarrollo, que le permitió completar la apertura de su gimnasio.
💬 “Siempre fue mi sueño tener un gimnasio propio.”
Pero Luis piensa en ir más allá: busca que Límite Zero no sea solamente un lugar para entrenar, sino un espacio donde cada persona pueda sentirse parte.
▶️ Conocé su historia.